Ingredientes:

  • 340g (12 oz) Spaghetti (u otra pasta larga como Bucatini o Linguine)
  • 115g (4 oz) Guanciale (o Pancetta), cortado en cubos de ½ pulgada
  • 3 Huevos grandes
  • 75g (3 oz) queso Pecorino Romano, finamente rallado, más para servir
  • Pimienta negra recién molida, al gusto (¡Cantidad generosa!)
  • Sal (para el agua de la pasta)

Instrucciones:

  1. Hervir la pasta: Cocine la pasta en agua hirviendo con sal generosa según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Reserve aproximadamente 1 taza de agua de la pasta antes de escurrir.
  2. Dorar el Guanciale/Pancetta: Mientras se cocina la pasta, fría el guanciale (o la pancetta) en una sartén grande a fuego medio hasta que esté crujiente y dorado. Retire del fuego y reserve, reservando la grasa derretida en la sartén.
  3. Preparar la salsa: En un tazón mediano, bata los huevos, el queso Pecorino Romano y una cantidad generosa de pimienta negra recién molida.
  4. Combinar y emulsionar: Escurra la pasta (¡reservando esa preciosa agua de la pasta!). Agregue la pasta caliente directamente a la sartén con la grasa derretida de guanciale/pancetta. Mezcle para cubrir.
  5. Agregar la salsa y el agua de la pasta: Retire la sartén del fuego. Vierta rápidamente la mezcla de huevo y queso sobre la pasta caliente, revolviendo constantemente para crear una salsa cremosa. Agregue un poco de agua de la pasta reservada a la vez, revolviendo continuamente, hasta que la salsa alcance la consistencia deseada. ¡Este es el paso crítico! El calor residual de la pasta cocinará los huevos sin revolverlos, creando una salsa deliciosa y cremosa.
  6. Servir inmediatamente: Sirva inmediatamente, adornado con más queso Pecorino Romano rallado y pimienta negra recién molida. ¡Disfruta!