Ingredientes:
- 400 g Harina de trigo todo uso
- 200 ml Leche entera
- 200 g Mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 500 ml Leche entera
- 125 g Azúcar blanca
- 4 Yemas de huevo grandes
- 40 g Maicena (fécula de maíz)
- 1 cucharadita Esencia de vainilla
- Azúcar glas (azúcar impalpable) para espolvorear
- Aceite vegetal para freír
Instrucciones:
- Disuelve la maicena en un poco de leche fría. Calienta el resto de la leche con el azúcar en un cazo.
- Bate las yemas ligeramente. Vierte la mezcla de maicena y las yemas en la leche caliente, removiendo constantemente.
- Cocina a fuego medio hasta que espese. Añade la esencia de vainilla. Pasa la crema a un bol, cubre con film transparente a piel (tocando la crema) y deja enfriar a temperatura ambiente y luego en el frigorífico.
- En un bol grande, mezcla la harina, la leche y la mantequilla a temperatura ambiente. Amasa con las manos hasta obtener una masa homogénea, suave y que no se pegue.
- Forma una bola, envuelve en film transparente y refrigera durante al menos 30 minutos.
- Divide la masa en porciones pequeñas (aprox. 15g). Estira cada porción en un rectángulo fino. Enrolla la masa alrededor del molde de canutillo, solapando ligeramente los bordes. Sella bien la unión con un poco de agua.
- Calienta abundante aceite vegetal en una sartén profunda. Fríe los canutillos en tandas, hasta que estén dorados y crujientes por todos lados. Retira con una espumadera y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Deja enfriar ligeramente los canutillos antes de retirar los moldes. Rellena los canutillos con la crema pastelera fría, utilizando una manga pastelera o una cuchara. Espolvorea con azúcar glas antes de servir.