Ingredientes:
- 700 g de callos de ternera limpios
- 350 g de morro de ternera limpio
- 380 g de pata de ternera limpia
- 1 hueso de jamón (opcional)
- Agua (cantidad necesaria para cubrir)
- Sal al gusto
- 1 chorizo oreado (aproximadamente 150 g)
- 1 morcilla (de cebolla o arroz, aproximadamente 150 g)
- 150 g de panceta curada (tocino), cortada en trozos
- 1 cebolla grande, picada finamente
- 3 dientes de ajo, picados
- 100 g de salsa de tomate
- 1 guindilla (cayena), entera o picada (ajusta al gusto)
- 2 hojas de laurel
- Unas ramitas de tomillo fresco
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- Caldo de la cocción de los callos (reservado)
Instrucciones:
- Limpiar a fondo los callos, el morro y las patas bajo agua fría. ¡Asegúrate de quitar cualquier impureza!
- Cortar los callos, el morro y las patas en trozos de tamaño bocado.
- Colocar los callos, el morro, las patas, el hueso de jamón, la panceta, las hojas de laurel y las ramitas de tomillo en la olla a presión.
- Cubrir con agua.
- Añadir sal al gusto.
- Cerrar la olla a presión y cocinar durante 35 minutos a partir de que suba la presión.
- Liberar la presión de la olla de forma natural.
- Abrir la olla con cuidado y añadir el chorizo y la morcilla.
- Cerrar la olla nuevamente y cocinar por 20 minutos adicionales.
- En una cazuela grande, calentar aceite de oliva a fuego medio.
- Añadir la cebolla picada y pochar hasta que esté transparente.
- Añadir el ajo picado y sofreír durante un minuto hasta que desprenda su aroma.
- Añadir la salsa de tomate, la guindilla, sal y pimienta al sofrito. Cocinar por unos 5 minutos.
- Escurrir los callos (reservando el caldo de la cocción) y añadirlos a la cazuela con el sofrito.
- Añadir el chorizo, la morcilla y la panceta cortados en rodajas o trozos pequeños.
- Añadir caldo de la cocción reservado hasta cubrir los callos casi por completo.
- Llevar a ebullición, luego reducir el fuego a bajo y cocinar a fuego lento durante al menos 30 minutos, removiendo ocasionalmente, o hasta que la salsa haya espesado y los sabores se hayan integrado.
- Retirar las hojas de laurel y las ramitas de tomillo antes de servir.
- Servir los callos calientes, acompañados de pan crujiente.