Ingredientes:
- 300g de bacalao en salazón (desalado)
- 250ml de agua
- 50g de mantequilla sin sal
- 150g de harina de trigo común tamizada
- 4 huevos grandes
- 5g de levadura química tipo Royal
- 2 dientes de ajo finamente picados
- 1 manojo de perejil fresco picado
- 500ml de aceite de oliva para freír (absorción estimada 80g)
Instrucciones:
- Desmigar el bacalao desalado. Asegúrate de que no queden espinas ni trozos de piel demasiado grandes.
- Secar muy bien el pescado con papel absorbente. Es vital que no suelte agua en la masa para no arruinar la textura.
- Calentar el agua con la mantequilla. Espera a que la mantequilla se derrita por completo y el líquido empiece a hervir suavemente.
- Añadir la harina de golpe. Retira del fuego y remueve con una cuchara de madera hasta que la masa se despegue de las paredes de la olla.
- Incorporar los huevos uno a uno. No añadas el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado.
- Mezclar con los aromáticos. Añade el bacalao, el ajo, el perejil y la levadura. Remueve con movimientos envolventes para no bajar la masa.
- Calentar el aceite de oliva a 180°C. Si burbujea rápido alrededor de una pizca de masa, está listo.
- Formar bolitas con dos cucharas. Déjalas caer con cuidado en el aceite, no más de 5 o 6 a la vez para no enfriarlo.
- Freír durante 3-4 minutos. Verás que ellos solos se dan la vuelta cuando están listos por un lado, hasta que estén bien dorados y crujientes.
- Escurrir en papel absorbente. Deja que reposen un minuto para que el exceso de grasa se quede en el papel y la costra se asiente.