Ingredientes:

  • 500 g de calabacín fresco
  • 5 g de sal fina
  • 1 huevo grande
  • 60 g de queso parmesano rallado
  • 40 g de pan rallado
  • 5 g de ajo en polvo
  • 2 g de pimienta negra molida
  • 10 ml de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Ralla el calabacín con el rallador mediano. Espolvorea los 5 g de sal y mezcla bien. Nota: Deja reposar 10 minutos para que el agua salga.
  2. Pon el calabacín sobre el paño de cocina. Aprieta con fuerza usando las manos o el peso de tu cuerpo hasta que el vegetal no suelte más líquido.
  3. Vierte el calabacín escurrido en un bol. Añade el huevo, el queso parmesano, el pan rallado, el ajo en polvo y la pimienta.
  4. Mezcla todo con una cuchara hasta que veas una masa cohesionada que no se desmorone.
  5. Forma pequeñas bolas o discos con las manos, presionando ligeramente para que queden compactos.
  6. Precalienta la airfryer o el horno a 200°C.
  7. Pincela los bocaditos con los 10 ml de aceite de oliva para ayudar al dorado.
  8. Cocina en airfryer 12-15 minutos hasta que estén dorados y suenen huecos al tocarlos, girándolos a mitad de tiempo.
  9. Si usas horno, hornea durante 20 minutos hasta que los bordes estén tostados.