Ingredientes:
- 250g de harina de repostería
- 60g de cacao en polvo puro
- 1.5 cucharaditas de bicarbonato de sodio
- 0.5 cucharadita de sal fina
- 125g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 150g de azúcar moreno
- 1 huevo grande (L)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 120ml de suero de leche (buttermilk)
- 200g de azúcar blanca granulada
- 90g de mantequilla con sal
- 120ml de crema para batir (35% grasa)
- 1 cucharadita de flor de sal
- 150g de azúcar glass
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 180°C y preparar bandejas con papel pergamino. Tamizar la harina, el cacao, el bicarbonato y la sal fina en un bol.
- En una batidora, cremar los 125g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente con el azúcar moreno hasta que la mezcla esté pálida y esponjosa. Añadir el huevo y la vainilla, batiendo bien.
- Incorporar los ingredientes secos alternando con el suero de leche, comenzando y terminando con la harina, hasta obtener una masa homogénea.
- Colocar porciones de masa del tamaño de una cucharada en las bandejas. Hornear durante 12 minutos y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.
- Para el caramelo: fundir el azúcar blanca en un cazo a fuego medio hasta obtener un color ámbar oscuro. Retirar del fuego y añadir la mantequilla con sal (90g) y la crema tibia (120ml) con cuidado.
- Añadir la flor de sal (1 cucharadita) al caramelo y dejar enfriar hasta que espese. Una vez frío, batir con el azúcar glass (150g) para crear una crema firme.
- Montar los bizcochos colocando una porción generosa de crema de caramelo sobre la base de un bizcocho y cubriendo con otro.