Ingredientes:

  • 4 huevos grandes (L)
  • 80 g de eritritol
  • 120 g de harina de avena integral
  • 5 g de levadura química
  • 1 g de sal
  • 2 g de ralladura de limón
  • 400 ml de leche desnatada
  • 40 g de polvo para pudín de vainilla sin azúcar
  • 24 g de eritritol adicional para el pudín
  • 4 ml de extracto de vainilla puro
  • 300 g de frutas frescas variadas (fresas, arándanos, kiwi)

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 180°C y engrasa ligeramente tu molde con una gota de aceite de coco o papel de horno.
  2. Separa las yemas de las claras de los 4 huevos. Nota: Asegúrate de que no caiga ni rastro de yema en las claras o no montarán bien.
  3. Bate las claras con la pizca de sal hasta que formen picos suaves. Añade los 80 g de eritritol poco a poco hasta obtener un merengue firme.
  4. Incorpora las yemas una a una, batiendo a velocidad baja hasta que la mezcla sea uniforme y pálida.
  5. Tamiza los 120 g de harina de avena con los 5 g de levadura sobre la mezcla de huevo.
  6. Mezcla con movimientos envolventes usando la espátula, añadiendo también los 2 g de ralladura de limón.
  7. Vierte en el molde y hornea durante 25 minutos hasta que al insertar un palillo este salga limpio.
  8. Mientras se enfría el bizcocho, disuelve los 40 g de polvo de pudín en 100 ml de la leche fría.
  9. Calienta el resto de la leche con los 24 g de eritritol y la vainilla. Cuando hierva, añade la mezcla de pudín y remueve hasta que espese y burbujee.
  10. Deja templar el pudín tapado con film a piel (que toque la crema) para evitar costra.
  11. Extiende el pudín sobre el bizcocho frío y decora con los 300 g de frutas frescas.