Ingredientes:

  • 500 g de harina de trigo todo uso
  • 200 g de azúcar blanca
  • 6 huevos L (grandes)
  • 125 ml de agua
  • 50 ml de aceite de girasol
  • 15 g de levadura química o polvos de hornear
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal
  • 30 g de cacao puro en polvo, sin azúcar
  • Chorrito de agua caliente
  • Mantequilla para engrasar
  • Harina para enharinar
  • Azúcar glas para espolvorear (opcional)

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a 165ºC con calor arriba y abajo, sin ventilador. Engrasar y enharinar el molde.
  2. Separar las claras de las yemas. Montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal y la mitad del azúcar. Deben quedar firmes y brillantes.
  3. En otro bowl, batir las yemas con el resto del azúcar hasta que estén pálidas y esponjosas. Añadir el agua, el aceite y la vainilla, y batir de nuevo hasta integrar.
  4. Tamizar la harina y la levadura sobre la mezcla de yemas. Mezclar suavemente. Incorporar las claras montadas poco a poco, con movimientos envolventes.
  5. En un bowl aparte, mezclar el cacao en polvo con un chorrito de agua caliente hasta formar una pasta homogénea y sin grumos. Separar 1/3 de la masa de vainilla y añadir la pasta de chocolate. Mezclar hasta obtener un color uniforme.
  6. Alternar cucharadas de masa de vainilla y masa de chocolate en el molde, creando capas. Con un palito de brocheta, hacer remolinos o figuras caprichosas en la masa para crear el efecto bicolor.
  7. Hornear durante 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.
  8. Desmoldar el bizcocho y dejarlo enfriar completamente sobre una rejilla. Espolvorear con azúcar glas antes de servir.