Ingredientes:

  • 600 g de bacalao desalado, preferiblemente en lomos gruesos
  • Aceite de oliva virgen extra, cantidad necesaria
  • 3 dientes de ajo, pelados y laminados
  • 3 cebollas pequeñas o 2 grandes, picadas finamente
  • 8 pimientos choriceros secos (o 4 cucharadas de carne de pimiento choricero)
  • 1 rebanada de pan del día anterior, frita o tostada
  • Caldo de hidratar los pimientos choriceros (aprox. 500 ml)
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra recién molida, al gusto (opcional)

Instrucciones:

  1. Hidrata los pimientos choriceros. Abre los pimientos, retira las semillas y las venas interiores, y ponlos a remojo en agua hirviendo durante al menos 30 minutos, o hasta que estén blandos.
  2. Sofríe lentamente la cebolla y el ajo en aceite de oliva hasta que estén blanditos y dorados. Este paso es crucial para una salsa dulce y sabrosa.
  3. Raspa la carne de los pimientos choriceros hidratados y añádela a la cebolla y el ajo. Incorpora el pan frito o tostado. Vierte un poco del caldo de los pimientos y deja que se cocine a fuego lento, removiendo ocasionalmente.
  4. Tritura la salsa con una batidora hasta obtener una consistencia suave. Pasa la salsa por un colador fino si quieres una textura más sedosa. Rectifica de sal si es necesario.
  5. Marca el bacalao en la misma sartén a fuego medio-alto. Retirar a un plato.
  6. Vuelve a poner la salsa en la cazuela. Coloca los lomos de bacalao sobre la salsa, cubriéndolos bien. Cocina a fuego lento durante unos minutos para que el bacalao se impregne de los sabores de la salsa.