Ingredientes:
- 600 g de bacalao desalado, preferiblemente en lomos gruesos
- Aceite de oliva virgen extra, cantidad necesaria
- 3 dientes de ajo, pelados y laminados
- 3 cebollas pequeñas o 2 grandes, picadas finamente
- 8 pimientos choriceros secos (o 4 cucharadas de carne de pimiento choricero)
- 1 rebanada de pan del día anterior, frita o tostada
- Caldo de hidratar los pimientos choriceros (aprox. 500 ml)
- Sal, al gusto
- Pimienta negra recién molida, al gusto (opcional)
Instrucciones:
- Hidrata los pimientos choriceros. Abre los pimientos, retira las semillas y las venas interiores, y ponlos a remojo en agua hirviendo durante al menos 30 minutos, o hasta que estén blandos.
- Sofríe lentamente la cebolla y el ajo en aceite de oliva hasta que estén blanditos y dorados. Este paso es crucial para una salsa dulce y sabrosa.
- Raspa la carne de los pimientos choriceros hidratados y añádela a la cebolla y el ajo. Incorpora el pan frito o tostado. Vierte un poco del caldo de los pimientos y deja que se cocine a fuego lento, removiendo ocasionalmente.
- Tritura la salsa con una batidora hasta obtener una consistencia suave. Pasa la salsa por un colador fino si quieres una textura más sedosa. Rectifica de sal si es necesario.
- Marca el bacalao en la misma sartén a fuego medio-alto. Retirar a un plato.
- Vuelve a poner la salsa en la cazuela. Coloca los lomos de bacalao sobre la salsa, cubriéndolos bien. Cocina a fuego lento durante unos minutos para que el bacalao se impregne de los sabores de la salsa.