Ingredientes:

  • 300g de carne picada de ternera (aguja o espaldilla)
  • 200g de carne picada de cerdo
  • 50g de miga de pan del día anterior
  • 60ml de leche entera
  • 1 huevo XL
  • 2 dientes de ajo finamente picados
  • 1 puñado generoso de perejil fresco picado
  • 1 cucharadita de sal
  • 0.5 cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 30g de harina de trigo para rebozar
  • 2 cebollas blancas medianas
  • 2 zanahorias grandes
  • 100ml de vino blanco seco
  • 500ml de caldo de carne concentrado
  • 1 hoja de laurel
  • 80ml de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Hidratar el pan. Coloca la miga en un cuenco pequeño con la leche entera. Deja que empape bien hasta que se forme una pasta suave.
  2. Mezclar las carnes. En un bol grande, combina la ternera, el cerdo, el ajo, el perejil, la sal, la pimienta y el huevo. Añade la pasta de pan y leche. Nota: No amases demasiado, solo integra para no calentar la grasa de la carne.
  3. Formar las esferas. Toma porciones de unos 40g y dales forma de bola con las manos ligeramente aceitadas. Pásalas por la harina de trigo, sacudiendo el exceso.
  4. Sellar la carne. Calienta el aceite de oliva en la cazuela. Fríe las albóndigas a fuego medio alto hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Retira y reserva.
  5. Preparar el sofrito. En ese mismo aceite, añade la cebolla y la zanahoria picadas muy finas. Cocina a fuego lento unos 10-12 minutos hasta que la cebolla esté transparente y empiece a caramelizar.
  6. Desglasar con vino. Sube el fuego, vierte el vino blanco y raspa el fondo con una cuchara de madera. Nota: Aquí es donde recuperamos todo el sabor del sellado inicial.
  7. Cocinar la salsa. Añade el caldo de carne y la hoja de laurel. Deja que hierva unos 5 minutos. Si te gusta la salsa fina, este es el momento de triturarla (quitando el laurel antes).
  8. El guiso final. Reincorpora las albóndigas a la cazuela. Tapa y deja cocinar a fuego suave durante 20 minutos hasta que la salsa haya reducido y esté brillante.
  9. Reposo. Apaga el fuego y deja asentar el plato 5 minutos antes de servir. Esto permite que los jugos se redistribuyan.