Ingredientes:
- 6 chiles anchos, sin tallo ni semillas (aprox. 75g)
- 4 chiles guajillo, sin tallo ni semillas (aprox. 50g)
- 2 chiles chipotle, sin tallo ni semillas (aprox. 30g)
- 1 cebolla blanca mediana, picada (aprox. 150g / 1 taza)
- 4 dientes de ajo, pelados (aprox. 20g)
- 2 tomates Roma, picados (aprox. 300g / 1.5 tazas)
- 2 cucharadas de vinagre de sidra de manzana (30 ml)
- 1 cucharadita de orégano seco, preferiblemente orégano mexicano (5 ml)
- 1/2 cucharadita de comino molido (2.5 ml)
- 1/4 cucharadita de clavo molido (1.25 ml)
- 1/4 cucharadita de canela molida (1.25 ml)
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de sal (5g), o al gusto
- 1/2 cucharadita de pimienta negra (2.5g), o al gusto
- 2 tazas de caldo de pollo o verduras (480 ml)
- 2 cucharadas de aceite de oliva (30 ml)
Instrucciones:
- Remoje los chiles secos en agua caliente durante 20-30 minutos, o hasta que se ablanden. ¡Asegúrate de que estén sumergidos!
- Pique la cebolla, el ajo y los tomates.
- En una licuadora o procesador de alimentos, combine los chiles rehidratados (¡retire el agua de remojo!), la cebolla, el ajo, los tomates, el vinagre, el orégano, el comino, el clavo, la canela, la sal, la pimienta y aproximadamente 1 taza del caldo. Mezcle hasta que quede suave.
- Caliente el aceite de oliva en una cacerola grande a fuego medio. Vierta la salsa mezclada en la olla (¡tenga cuidado, podría salpicar!). Agregue la hoja de laurel y el caldo restante. Llevar a ebullición.
- Reduzca el fuego a bajo y cocine a fuego lento, sin tapar, durante 30-45 minutos, o hasta que la salsa se haya espesado a la consistencia deseada. Revuelva ocasionalmente para evitar que se pegue.
- Pruebe la salsa y ajuste los condimentos según sea necesario. Retire la hoja de laurel antes de usar.
- Deje que la salsa se enfríe por completo antes de guardarla en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por una semana, o en el congelador hasta por 3 meses.