Ingredientes:

  • 2 chiles anchos secos (aproximadamente 30g)
  • 2 chiles guajillos secos (aproximadamente 30g)
  • 2 chiles pasilla secos (aproximadamente 30g)
  • 1 cebolla blanca mediana, picada gruesamente (aproximadamente 150g)
  • 4 dientes de ajo grandes, pelados (aproximadamente 20g)
  • 1/4 taza de vinagre blanco (60 ml)
  • 1/4 taza de jugo de naranja agria (60 ml). Si no la encuentras, usa jugo de naranja normal y añade 1 cucharadita de vinagre blanco extra.
  • 1 cucharadita de orégano seco mexicano (5 ml)
  • 1/2 cucharadita de comino molido (2.5 ml)
  • 1/4 cucharadita de clavo molido (1.25 ml)
  • 1/4 cucharadita de canela molida (1.25 ml)
  • 1 cucharadita de sal (5 ml)
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra molida (2.5 ml)
  • 2 tazas de agua (480 ml)

Instrucciones:

  1. Retira las semillas y venas de los chiles secos. Lávalos rápidamente bajo el agua corriente.
  2. Coloca los chiles en la olla con 2 tazas de agua. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 20 minutos, o hasta que los chiles estén blandos.
  3. Escurre los chiles (reservando 1/2 taza del líquido de cocción). Coloca los chiles escurridos en la licuadora o procesador de alimentos. Agrega la cebolla, el ajo, el vinagre, el jugo de naranja agria, el orégano, el comino, el clavo, la canela, la sal y la pimienta.
  4. Licúa hasta obtener una pasta suave. Si es necesario, agrega un poco del líquido de cocción reservado para ajustar la consistencia. Debe ser lo suficientemente espesa para cubrir la carne, pero lo suficientemente líquida para poder untarse fácilmente.
  5. Para un sabor más profundo y complejo, puedes calentar el adobo en una olla a fuego lento durante unos 10 minutos. Esto permite que los sabores se mezclen y desarrollen aún más.
  6. Deja enfriar el adobo antes de usarlo.