Ingredientes:

  • 1 taza (240 ml) de aceite vegetal (girasol, canola o cacahuete)
  • 1/2 taza (30 g) de hojuelas de chile seco, mezcla de chiles de árbol y guajillo
  • 4 dientes de ajo, picados finamente
  • 1 cucharadita de jengibre fresco, rallado
  • 1 rama de canela (aprox. 5 cm)
  • 2 estrellas de anís
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro
  • 1/2 cucharadita de pimienta de Sichuan (opcional)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de azúcar

Instrucciones:

  1. Picar el ajo y el jengibre. Medir todas las especias y los chiles.
  2. Calentar el aceite a fuego medio en una olla. El aceite no debe humear.
  3. Añadir el ajo, jengibre, canela y anís estrella al aceite caliente. Cocinar por 5 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que los aromáticos estén fragantes y ligeramente dorados.
  4. Bajar el fuego a bajo. Con cuidado, añadir las hojuelas de chile, semillas de cilantro y pimienta de Sichuan (si se usa). Cocinar por 10-15 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que los chiles estén crujientes y el aceite tenga un color rojo intenso. ¡Cuidado de no quemar los chiles!
  5. Añadir la sal y el azúcar. Remover para combinar.
  6. Dejar enfriar completamente el aceite. Opcionalmente, colar el aceite con un colador fino para remover los sólidos. Si prefieres una textura más crujiente, puedes dejar los sólidos en el aceite.
  7. Verter el aceite en un frasco de vidrio esterilizado. Cerrar bien y guardar en un lugar fresco y oscuro. El aceite se conservará por varias semanas.