Ingredientes:

  • 1 taza (240 ml) de aceite neutro (por ejemplo, canola, girasol o aceite vegetal)
  • ½ taza (60g) de hojuelas de chile seco (gochugaru coreano, o una mezcla de cayena y hojuelas de pimiento rojo para más picante)
  • 2 cucharadas (16g) de granos de pimienta de Sichuan (opcional, pero muy recomendado)
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1 pulgada (2.5 cm) de jengibre, pelado y en rodajas finas
  • 1 anís estrella
  • 1 rama de canela (aproximadamente 3 pulgadas/7.5 cm)
  • 1 cucharada (15 ml) de salsa de soya (baja en sodio)
  • 1 cucharada (15 ml) de vinagre de arroz
  • 1 cucharadita de azúcar
  • ½ cucharadita de sal

Instrucciones:

  1. Prepare las especias: Combine las hojuelas de chile seco, los granos de pimienta de Sichuan (si los usa), el ajo picado, las rodajas de jengibre, el anís estrella, la rama de canela, el azúcar, la sal, la salsa de soya y el vinagre de arroz en un tazón o frasco resistente al calor.
  2. Caliente el aceite: En una cacerola pequeña, caliente el aceite neutro a fuego medio. Controle la temperatura cuidadosamente.
  3. Infusiona el aceite: Cuando el aceite esté caliente pero no humeante (alrededor de 120-135°C), vierta con cuidado una pequeña cantidad del aceite caliente sobre la mezcla de especias en el tazón. Esta primera vertida 'florecerá' las especias.
  4. Segunda vertida: Espere unos 30 segundos, luego vierta el aceite restante sobre la mezcla de especias. Debería chisporrotear suavemente.
  5. Enfríe y cuele: Deje que el aceite de chile se enfríe por completo a temperatura ambiente (al menos 2 horas, o preferiblemente durante la noche) para permitir que los sabores se mezclen por completo.
  6. Cuele: Cuele el aceite de chile a través de un colador de malla fina en un frasco o recipiente limpio, desechando los sólidos.
  7. Almacene: Guarde en un recipiente hermético en un lugar fresco y oscuro hasta por 2 meses.