Tentación Sin Azúcar En La Sartén Capas Cremosas De Vainilla Chocolate Y Toque Cítrico

Sex in a Pan Sin Azúcar Postre en Capas Cremoso Fácil

¡Qué pasa, gente bonita! A ver, a ver, si me estáis leyendo es porque tenéis antojo de algo dulce, pero no queréis que la báscula os quite el sueño. Yo os entiendo, ¡que yo soy más golosa que un niño en una tienda de chuches!

El otro día, con este calor que hace que hasta las piedras sudan, me puse a pensar en esos postres de cuchara que te alegran el día. Y claro, mi mente viajó directa a ese clásico americano que suena a pecado: el "Sex in a Pan". Pero aquí, amigas y amigos, hacemos las cosas bien.

Vamos a darle un giro de tuerca y os traigo la versión que os va a enamorar: el sugar-free Sex in a Pan . Sí, has leído bien: todo el placer, cero remordimientos azucarados.

¿Por qué este Postre es la Solución Definitiva?

Sé lo que estáis pensando antes de darle al scroll . ¿Será complicado? ¿Sabrá a cartón por lo light ? Tranquilos, que os conozco.

Vuestras tres grandes dudas son: ¿cómo lo hago tan cremoso sin azúcar?, ¿cuánto tarda en hacerse?, y ¿realmente está bueno sin azúcar?

Os lo prometo: este postre responde a todo eso mejor que cualquier otra receta que encontréis por ahí. Olvidaos de esos cacharros que piden que uses 200 cacharros y terminan sabiendo a rayos. Aquí vamos directos al grano, con capas que se montan solas, ¡casi como mis ganas de irme a la playa!

Toca Ponerse Manos a la Obra (Sin Estrés)

Vamos a centrarnos en la primera parte, que es la base. La base crujiente es la que aguanta todo el tinglado, como la suela de unos buenos zapatos de senderismo. Vamos a usar frutos secos para darle ese crunch que necesitamos.

Para empezar con nuestro sugar-free Sex in a Pan , necesitamos nueces (o almendras, si sois más de Operación Triunfo, ¡cada uno a lo suyo!). Tostadlas un poquito, que el aroma es la mitad de la receta.

Trituramos bien esas nueces junto a un poco de edulcorante granulado (yo uso eritritol, que es mi santo y se porta bien con el horno) y una pizca de canela. Que no os engañe la sencillez, el secreto de que esto sepa a gloria reside en la calidad de lo que ponemos.

Mezclamos esto con mantequilla derretida. ¡Cuidado, no la queméis! Simplemente que esté líquida. Extendemos esta masa crujiente en el fondo de nuestro molde y ¡al horno! Queremos que esté ligeramente dorada, unos 8 a 10 minutos a 175°C son suficientes.

Luego, a enfriar, que la impaciencia mata a más postres que un mal aliño. Cuando esto esté frío, ya podemos empezar a pensar en las capas de crema que le dan ese nombre tan… sugerente.

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¡Hola, cocinillas! Soy vuestro chef de confianza, y hoy vamos a darle una vuelta de tuerca a un postre clásico que, con su nombre picante, siempre levanta el ánimo: el " Sex in a Pan ".

Pero tranquilos, que aquí la única tentación es lo delicioso que queda, ¡y lo cuidamos para que sea sugar-free ! Olvídate de los remordimientos, que este postre en capas es puro placer sin culpas, tan fresco y tentador como un atardecer en la Gran Vía.

Vamos a preparar algo que os hará decir "¡Madre mía, qué maravilla!", y lo mejor es que no necesitaremos encender el horno ni complicarnos la vida. Esta receta es para quienes quieren darse un capricho sin pasarse con el azúcar.

Ingredientes, Sourcing & Sustituciones Inteligentes

A ver, la clave de cualquier postre es empezar con buenos mimbres. Aquí no vamos a escatimar en la calidad, aunque siempre os doy un truco para ahorrar, que ya sabéis cómo somos por aquí, ¡a veces hay que apretarse el cinturón!

Queremos que este sugar-free Sex in a Pan quede de rechupete.

Lista de la Compra Esencial

Para la base crujiente, necesitamos nueces o almendras. Yo suelo usar nueces porque el sabor es más intenso, pero si veis unas almendras tostadas de oferta, ¡a por ellas! Necesitáis 1 taza (120 g) de ellas.

Luego, 4 cucharadas (56 g) de mantequilla sin sal; que sea de buena calidad, que se nota al derretirla. Y para endulzar la base, unos 25 g (2 cucharadas) de eritritol o xilitol, lo que tengáis en casa que sirva para hornear. ¡Ojo!

Si solo tenéis edulcorante líquido, usadlo en la crema, pero para la base tostada necesitamos algo granulado que dé cuerpo.

Para las cremas, la nata debe ser alta en grasa, mínimo 35% M.G. , y sobre todo, ¡tiene que estar helada! Eso es más importante que la marca, os lo digo yo por experiencia.

Para el chocolate, buscad uno de 85% cacao o más y que no lleve azúcar añadido, claro. Si no encontráis uno muy oscuro, no pasa nada, ajustamos el edulcorante líquido en la capa de chocolate.

Arquitectura de Sabor: Aromas y Profundidad

En este postre, el sabor se construye por capas, como una buena historia. La vainilla de la capa dos es nuestro colchón suave; usad un buen extracto, que sea puro, no esas imitaciones aguadas. Pero el secreto de este postre, lo que le da ese punch que enamora, está en la capa de chocolate.

Aquí entra nuestro truco para potenciar el cacao: un poquito de café fuerte recién hecho (unos 60 ml ). No os preocupéis, el sabor a café no se nota, ¡solo intensifica el amargor delicioso del chocolate!

Si no tenéis café, podéis usar agua muy caliente, pero el café es mi recomendación personal para elevar el sabor. Para sustituciones, si no tenéis cacao en polvo de buena marca, podéis usar un poco más de chocolate derretido, pero vigilad la textura, que se espesa menos.

Mi otro truco, si queréis darle un aire diferente y fresco, es añadir la ralladura de una lima a la capa de vainilla. ¡Le da un toque súper veraniego!

Equipamiento y Organización del Campo de Batalla

No necesitamos una cocina industrial para hacer este postre, ¡menos mal! Lo fundamental es un molde cuadrado de unos 20x20 cm . Si no tenéis batidora eléctrica para montar la nata, no os agobiéis, pero preparaos para sudar un rato con unas varillas manuales.

Yo, que soy un vago, ¡siempre uso la eléctrica!

Mi consejo de mise en place es: preparad todas las cremas y dejad los boles listos antes de empezar con la base. Una vez la base esté horneada y enfriándose, tenemos que ser rápidos para montar las cremas y que no se nos corte el queso crema con la nata.

Recordad, la clave de este sugar-free Sex in a Pan es la paciencia entre capas. No os precipitéis al refrigerador, ¡que cada capa esté firme antes de poner la siguiente! Así sí que os saldrá perfecto.

¡Qué pasa, gente golosa! Aquí estoy de nuevo con vosotros. Sabéis que me encanta cacharrear en la cocina, y más si el resultado es un postre que entra por los ojos y no te deja sintiéndote como si te hubieras zampado un ladrillo.

Hoy vamos a hacer una versión "light" de un clásico americano que tiene un nombre que es puro cachondeo: el famoso Sex in a Pan . Pero ojo, que el nuestro es totalmente sugar-free Sex in a Pan , ¡así que el único pecado es lo rico que está!

Si hay algo que he aprendido es que la paciencia es un postre en sí mismo. Este manjar de capas cremosas se monta rápido, pero necesita su tiempo de "retiro espiritual" en la nevera.

Antes de Empezar: El Ritual Sagrado

Para que este postre quede como debe y no parezca una papilla desestructurada hay que ser organizado. Mis rivales, esos que te ponen la receta sin orden ni concierto, suelen decir que se hace en media hora. ¡Mentira piadosa!

La preparación activa son 25 minutos, sí, pero el reposo, ese tiempo donde la magia cuaja, es el verdadero secreto. ¡Mínimo 4 horas en la nevera , y si lo dejas de un día para otro, mucho mejor!

El error más común es la textura. Si la nata no está bien montada o si intentas poner una capa caliente encima de otra fría, acabas con una sopa. ¡Y no queremos eso! Queremos capas definidas, como las buenas conversaciones, que se noten.

Secuencia Guiada: ¡A Montar las Capas!

Vamos con el lío, pero tranquilos, que es más fácil que pelar una naranja.

Paso 1: La Base Crujiente (El Cimiento) . Tritura las nueces con el edulcorante y la canela. La clave aquí es que no quede harina, sino trocitos. Al hornear a 175° C ( 350° F) durante 8 minutos , busca ese olor a tostado, ese aroma a galleta recién hecha pero sin la galleta.

Una vez fuera, déjala enfriar del todo. ¡Crucial!

Paso 2: La Nata y el Queso (La Suavidad de Vainilla) . Batimos el queso crema con el edulcorante hasta que parezca seda. Luego, incorporamos la nata montada.

Aquí viene mi truco personal: cuando juntes las dos cosas, hazlo con una espátula, con movimientos envolventes, como si estuvieras pidiendo perdón por haber puesto tanta mantequilla al principio. Queremos aire, no queremos desinflarla.

Paso 3: Chocolate y Final Feliz . Prepara el chocolate fundido; si le añades un chorrito de café fuerte (aunque no te guste el café), el sabor a cacao se dispara sin añadir dulzor extra. Una vez que tengas esta capa de chocolate firme y densa, la llevas a la nevera.

Aquí es donde empezamos a sentir que estamos haciendo un sugar-free Sex in a Pan de verdad, porque el contraste de temperaturas es delicioso.

Cuando termines con la última capa de nata por encima, cúbrelo y déjalo al fresco. Verás cómo al día siguiente las capas están tan asentadas que al cortarlo, ese crujiente de la base se nota en cada bocado. ¡Un vicio sano, os lo prometo!

¡Qué pasa, familia cocinera! Os veo ya husmeando por aquí, buscando ese postre que entra por los ojos y no os quite el sueño por el azúcar. ¡Ya era hora de traer la joya de la corona de los postres sin culpas!

Hoy vamos a preparar lo que en inglés llaman sugar-free Sex in a Pan . Sí, sí, habéis leído bien. Pero ojo, que aquí no hay nada que esconder; el único secreto es lo increíblemente rico y fresco que queda este postre en capas.

¡Un vicio, como un buen paseo por el centro un domingo por la mañana!

Notas de Maestría y Combinaciones Perfectas

Aquí es donde pulimos el diamante, ¿vale? Este postre es visual, así que hay que tratarlo con cariño.

Para darle ese toque de chef, olvidaos de servirlo directamente del molde. Yo recomiendo cortarlo en cuadrados perfectos y, justo antes de llevarlo a la mesa, espolvorear un poco de cacao puro tamizado por encima y ponerle una pizca de ralladura de naranja en el centro.

¡Parece que lo ha hecho un pastelero de los caros de Serrano!

Si comparamos con esas versiones americanas que a veces son demasiado empalagosas, la gran mejora aquí es el control del dulzor y la textura. En vez de usar Cool Whip (esa nata vegetal que no me convence), usamos nata de verdad montada con edulcorantes de calidad.

El resultado es una capa de vainilla aérea, que casi se derrite en la boca, mucho más ligera que las recetas tradicionales. ¡Adiós al empalago!

Caminos Nutricionales y Dietéticos

Sé que muchos de vosotros miráis la etiqueta dos veces antes de comer algo dulce. ¡Lo entiendo perfectamente! En estas cantidades, como os comenté, estamos hablando de unas 300 calorías por ración y muy pocos carbohidratos netos.

La grasa viene de la nata y el queso crema, que son necesarios para esa textura golosa.

¿Sois celíacos o no usáis lácteos? ¡No hay problema! Para la base, si no queréis usar frutos secos, podéis hacer una capa crujiente de semillas de calabaza tostadas y trituradas con aceite de coco en lugar de mantequilla.

Y para la parte láctea, cambiamos el queso crema por un queso crema vegano a base de anacardos, y la nata por la parte sólida de una lata de leche de coco entera bien fría. Perderemos un poquito de cuerpo en el sabor, pero ganaremos en ligereza y aptitud dietética.

Ideas para Servir y Maridar

Este postre pide ser el centro de atención. Es ideal para una cena de esas donde ya has comido bien y necesitas un final dulce pero que no te deje hecho un ovillo. Lo mejor es prepararlo la noche anterior; de hecho, ¡sabe mejor al día siguiente!

Se conserva perfectamente en la nevera, cubierto con film, unos tres días, aunque os aseguro que no dura tanto.

Para beber, un café recién hecho o una copa de vino dulce, como un Jerez Fino o un Moscatel suave, van de maravilla para contrastar la cremosidad del chocolate. Y si queréis un toque extra, un par de frambuesas frescas al lado cortan el dulzor de maravilla.

Ya veis, amigos, que comer rico y cuidarse no están reñidos. Ahora coged vuestra espátula y animaos a probar esta versión del sugar-free Sex in a Pan . ¡Ya me contaréis qué tal os queda ese contraste de capas!

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Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Es complicado hacer el postre "sugar-free Sex in a Pan" si nunca he hecho postres en capas?

¡Para nada! Este postre es más fácil que pelar una naranja. Se basa en mezclar y montar ingredientes, no hay horno ni complicaciones de pastelería. Si sabes montar nata y usar una batidora, lo tienes dominado.

¡Es ideal para los que no nos fiamos de la repostería más técnica!

¿Cuánto tiempo tiene que estar en la nevera y qué pasa si lo sirvo antes de tiempo?

Necesita un mínimo de 4 horas, aunque lo ideal, como decimos en casa, es dejarlo de un día para otro. Si lo sirves antes, las capas estarán blandas, ¡y no queremos que se nos monte un "salseo" inesperado! La paciencia es clave para que el chocolate y la crema de vainilla cuajen bien.

He oído que el chocolate amarga. ¿Cómo evito que mi capa de "sugar-free Sex in a Pan" sepa a medicina?

Ese es un truco de cocinero: usa un chocolate negro de buena calidad, al menos del 85%, pero no te pases del 90%. Para contrarrestar cualquier amargor residual, añade un chorrito de café fuerte y caliente al fundir el chocolate. ¡Potencia el cacao sin añadir azúcar!

¿Puedo cambiar las nueces de la base por algo diferente o si alguien es alérgico a los frutos secos?

¡Claro que sí! No estamos en la época de las restricciones, ¡sino de las soluciones! Puedes usar galletas integrales sin azúcar trituradas y mezclarlas con la mantequilla derretida, o usar semillas como pipas de girasol tostadas si hay alergia.

El punto crujiente no se negocia, pero el ingrediente se adapta.

¿Este postre es realmente bajo en carbohidratos? ¿Qué edulcorante me recomienda para mantenerlo keto?

Si sustituyes el azúcar por edulcorantes como el eritritol o el Monk Fruit, se mantiene muy bajo en carbohidratos netos. Recuerda que el queso crema y la nata tienen algo de grasa y lactosa natural, pero el mayor impacto de azúcar lo eliminamos.

¡Es un postre perfecto para cuidarse sin renunciar al gusto!

¿Se puede preparar en copas individuales en lugar de un molde grande? ¿Cómo cambia el tiempo de enfriado?

¡Estupendo! Servirlo en copas individuales es más elegante, como para una cena de lujo. Si lo haces en copas, el tiempo de refrigeración se reduce un poco, quizás 3 horas basten, ya que las capas son más finas.

Asegúrate de ir añadiendo las capas con cuidado para que queden bien definidas.

Tentacion Sin Azucar En La Sarten Capas Cremosas

Sex in a Pan Sin Azúcar Postre en Capas Cremoso Fácil Tarjeta de receta
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Tiempo de preparación:25 Mins
Tiempo de cocción:0
Servings:8 porciones

Ingredientes:

Instrucciones:

Información nutricional:

Calories1676 kcal
Protein27.5 g
Fat63.9 g
Carbs220.4 g
Fiber0.4 g
Sodium9218 mg

Información de la receta:

CategoryPostre
CuisineInternacional
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